Desde que en 2009 despegaron las famosas redes sociales, más del 80% de las empresas se lanzaron a su utilización con el objetivo de generar branding; esto es, construir imagen de marca y darla a conocer al público social. O, lo que es lo mismo, crear social branding. Pero, ¿por qué olvidamos en este tema algo tan importante como el inbranding?

Inbranding es la forma que tenemos de referirnos a la creación de marca de empresa de forma interna. Cuando se habla de marketing, de marca, tendemos a pensar en la imagen que el consumidor final, el cliente, mantiene en su mente. Pero, ¿y nuestro cliente interno? ¿No es tan, o incluso más, importante que el público exterior?

El cliente interno son nuestros empleados, colaboradores, partners, proveedores, … todos aquellos con los que la empresa interactúa cada día y que, de hecho, construyen la marca; sin todos ellos, una empresa no podría mantenerse ni evolucionar.

Cuidar a este cliente interno, mantener una correcta estrategia de inbrading tiene múltiples beneficios para tu propia compañía, su imagen y su reputación:

En un mundo en el que la responsabilidad social corporativa, el cuidado de los otros y del entorno y los beneficios sociales en la empresa son cada vez más importantes para el consumidor final y la sociedad en general, lograr tener empleados que se constituyan en embajadores de la marca aumenta exponencialmente su visibilidad, credibilidad e imagen de confianza, logrando de esta manera ser más atractiva y mantener un valor añadido diferencial dentro del mercado.

Mantener estos embajadores de marca internos permite también ampliar el alcance social de la empresa, ya que interactúan con sus propias redes a las que como empresa no tenemos acceso, y les ayuda a alcanzar el nivel de expertos y líderes del sector, lo cuál redunda en, de nuevo, la imagen de la propia compañía.

Todo esto, además, mantiene otra interesante consecuencia: logra empleados felices y comprometidos con la empresa. Hay muchos estudios que demuestran que este tipo de trabajadores son los más productivos a largo plazo.

Pero, ¿qué tienen que ver las redes sociales con todo esto, como puedo utilizarlas en un plan de inbranding?

Muy sencillo: centrando el social branding… en tus empleados, potenciando su capacidad como embajadores de marca y generando su propio engagement con la misma.

Permitir que participen en conversaciones orientadas a ellos y sus experiencias en la empresa de forma pública; compartir sus creaciones como parte de la capacidad creativa y de conocimiento de la propia compañía; mostrarles de forma pública y transparente en las redes corporativas,… En definitiva, hacer a tu cliente interno visible de forma global como parte integrante e importante de la marca, de la empresa y, en definitiva, del éxito empresarial.

By Begoña Rivas

¿Estás preparado para llevar a tu marca al siguiente nivel social?

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